La traducción simultánea

¿Quién no ha visto alguna vez por la televisión como alguna personalidad está siendo traducida simultáneamente a la vez que está hablando gracias a un traductor? Aunque pueda parecer un trabajo sencillo, en realidad no lo es; de hecho son muy pocos los traductores que pueden realizar traducciones simultáneas con éxito.

Traducción simultánea hoy en día

En primer lugar es imprescindible que el traductor sea 100% bilingüe; esto significa que domine a la perfección ambos idiomas, no solo la gramática y el vocabulario, sino especialmente la pronunciación y conciencia fonética. Aunque muchos idiomas comparten fonemas, cada idioma tiene fonemas exclusivos; por ejemplo, el castellano tiene 22 fonemas mientras que el inglés tiene más de 40.

Asimismo, un traductor que realice traducciones simultáneas, tiene que tener una excelente agilidad mental para ir recordando y traduciendo al nuevo idioma lo que está escuchando sin errores.

Los traductores cuentan con escaso tiempo de reacción ya que por lo general el orador no les suele brindar muchas pausas para que puedan realizar la traducción; el objetivo es que se traduzca a una velocidad lo más aproximada posible a la original para que la traducción no resulte tediosa. Visita nuestro blog.

El manejo del estrés es otro factor importante a tener en cuenta. Las traducciones simultáneas se realizan en directo y muchas veces para una audiencia de millones de personas por lo que es imprescindible que el traductor posea una excelente estabilidad emocional. ¿Se imaginan un discurso del presidente de los Estados Unidos en el que está hablando con seguridad y firmeza mientras que su traductor comienza a titubear debido a los nervios? Probablemente el mensaje del presidente provocaría cierta desconfianza.

Por último, y no menos importante, el encargado de realizar una traducción simultánea debe poseer un excelente bagaje cultural para poder traducir tanto expresiones formales como otras más populares; por ejemplo, una traducción literal del castizo dicho “Apaga y Vámonos” incitaría cierto desconcierto y/o sonrisas entre la audiencia.