Un pequeño error puede ser un gran error

El objetivo principal de las traducciones está claro: comunicar un mensaje traduciéndolo desde un idioma a otro sin que se pierda la identidad y la forma del mensaje original durante el proceso. La teoría está bastante clara, pero en la práctica, un pequeño error, por muy pequeño que sea, puede conducir a situaciones complicadas o incluso muy graves. Veamos un par de ejemplos históricos.

Uno de los más recientes se produjo en el año 2006 cuando el traductor del presidente iraní dijo que “Israel debería ser borrado del mapa”. Mahmoud Ahmadinejad fue un presidente muy polémico pero unas declaraciones de este tipo podían desencadenar una mayor inestabilidad en Oriente Medio.

Sin embargo, Mahmoud nunca se expresó de tal manera, en realidad lo que él dijo fue que “el régimen que estaba ocupando Jerusalén debía desaparecer”. ¿Muy diferente verdad? En esta ocasión el traductor pudo haber iniciado un gran problema internacional debido a su mala interpretación de las palabras del presidente iraní.

Otro ejemplo muy citado ocurrió durante una visita del presidente Jimmy Carter a Polonia. Durante aquella época fue un evento muy importante ya que era la primera vez que un presidente estadounidense realizaba una conferencia de prensa en un país comunista.

Sin embargo, Polonia parece ser que no estuvo a la altura de las circunstancias y asignó al presidente Carter un traductor que no debía tener demasiada experiencia. Visita nuestro blog.

Desde el principio de la rueda de prensa sus traducciones hacían sonreír a los asistentes, pero el clímax llego cuando el traductor dijo (según las palabras del presidente Carter) “deseo a los polacos carnalmente”.

La cara de asombro fue inevitable entre todos los presentes, sin embargo lo que Jimmy Carter dijo en realidad fue “he venido a conocer sus opiniones y entender sus deseos para el futuro”; menuda diferencia…

El trabajo de traductor no es un trabajo fácil ya que se requiere de un gran conocimiento y experiencia. Mucha gente piensa que se necesitan ciertos conocimientos básicos para ejercer esta profesión, pero en realidad se requiere de mucho más de lo que un curso intensivo de 3 meses en una clase de lengua extranjera con 20 alumnos puede ofrecer.